Hablar francés… ¡Ça a l’air bien!
17 Abril 2012Parte 1: Francia, un destino universitario de calidad, conveniente y de bajo costo
Muchos jóvenes ni siquiera se preguntan si sería útil aprender un idioma diferente al inglés en este mundo globalizado. Es verdad, aprender inglés es muy importante (por no decir indispensable), pero no hay que descartar otras posibilidades, sobre todo si se quiere estudiar en el extranjero, radicarse en otro país y/o aumentar sus posibilidades laborales en su país de origen.
¿Deseas hacer un pregrado o un posgrado en el exterior? ¡Francia es un destino excelente por muchas razones!
Primero que todo, muchas de las universidades francesas se encuentran en los rankings de las mejores del mundo. En el Ranking de Universidades de Shanghái, 22 universidades francesas se encuentran entre las primeras 500. A título comparativo, sólo 10 universidades españolas se encuentran en la lista y sólo 4 de todo Hispanoamérica figuran en el listado (la UNAM de México, la UBA, en Argentina, la Universidad Católica de Chile y la Universidad de Chile).
Además de ser universidades de calidad, la mayoría de esas prestigiosas universidades francesas son públicas. Los costos de escolaridad son muy bajos. Puedes estudiar en ellas por unos 1.000 euros el año académico.
Como si esto fuera poco, los pregrados y posgrados en Francia son más cortos que en el mundo hispanohablante. Un pregrado en Francia tiene una duración de 3 años, mientras que en Latinoamérica la duración promedio es de 5 años. Además, si postulas a una maestría y estudiaste en Latinoamérica, es muy probable que te matriculen en segundo año de maestría directamente (ya que tu pregrado fue muy largo). Hay incluso quienes son recibidos directamente en primer año de doctorado.
¿Todavía lo dudas? Hay otras buenas razones para estudiar en Francia: los estudiantes universitarios tienen el derecho legal de trabajar medio tiempo en este país. Además de ello tienen derecho a todas las ayudas sociales que recibe un estudiante francés (subsidio de alojamiento, comida a bajo costo en los restaurantes universitarios, becas del Gobierno Francés por necesidades económicas, alojamiento con renta reducida en las residencias estudiantiles del Estado, entre otras). Todo esto hace que los costos de manutención en el país sean muy convenientes, incluso para un latinoamericano o un español promedio. Es por esta razón que la visa de estudios francesa para universitarios es una de las que requiere menor soporte económico para su obtención (tan solo unos 8.000 euros en una cuenta por año universitario).
Te preguntarás entonces por qué no hay tantos jóvenes que vayan a estudiar a Francia. La respuesta es sencilla: porque no hablan francés. Las universidades requieren un nivel mínimo de entrada intermedio inferior en francés (B1) en las carreras de ciencias exactas, intermedio alto (B2) en las ciencias sociales y avanzado (C1) en carreras relacionadas con el idioma francés (lingüística, traducción, etc.).
Aprender el idioma es entonces una buena inversión para quienes quieren hacer un posgrado o pregrado en el extranjero a bajo costo y en universidades de calidad.















